Durante el examen de VIII par, debemos hacer una rápida evaluación de los pares craneales, de forma un tanto somera, pero efectiva para lo que deseamos:
I. N. OLFATORIO: un algodón con alcohol se pasa cercano a una de las fosas nasales mientras la otra se mantiene tapada y luego se realiza el mismo procedimiento, pero con el algodón sin aroma, se le pregunta al paciente si siente el olor y qué tipo de olor es. Se debe realizar en ambas fosas nasales.
III, IV y VI N. CORNEALES: El paciente debe seguir solo con los ojos la punta de un lápiz o el dedo, mientras este se mueve de tal manera de evaluar estos tres nervios, a demás debemos ver la presencia de nistagmus espontáneo.
V. N. TRIGEMINO: imaginamos que la hemicara se divide en tercios y debemos pasar un algodón por cada tercio de la cara y pedirle al paciente que nos señale el lugar donde tocamos.
A demás, debemos evaluar el reflejo corneal, también con un algodón, tocando suavemente la córnea, esperaríamos que el paciente parpadeara.
VII. N. FACIAL: solo con mirar al paciente podemos saber cómo se encuentra este nervio, debemos fijarnos en cosas características como las arrugas de la frente, el cierre palpebral y la simetría de la sonrisa.
IX y X. N. GLOSOFARINGEO Y VAGO: ayudándonos de un baja lengua, podemos observar cómo se encuentra el paladar blando y su motilidad cuando el paciente dice “aaaaaaaah”. Otra característica a observar es el reflejo de la arcada, con el mismo baja lengua podemos tocar el pilar anterior y ver si está presente el reflejo o no.
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